Recetas para la crisis

1) Ante todo, mucho sexo

Volver a lo primitivo: a lo primitivo bueno. A lo primitivo malo, que vuelva su padre, que no somos gilipollas. Los mayores placeres de la vida son hablar, reir y disfrutar del cuerpo. También comer. Todos podemos disfrutar de alguna de estas cosas sin gastar un sólo euro. Nos podemos pasar el mejor fin de semana de nuestra vida pasando de una a otra de estas actividades. ¡Deja de navegar por internet, merluzo!